Una subvención se gana dos veces: cuando te la conceden y cuando la justificas. La segunda es la que trae plazos con consecuencias — y el expediente de PKarnet está pensado para que llegues a ella con el trabajo ya hecho.
1. La convocatoria, primero
Registra la convocatoria en Subvenciones: quién la da, qué pide, sus líneas y sus plazos. De una convocatoria cuelgan tus expedientes — este año y los que vengan.
2. Abre el expediente
El expediente es tu solicitud concreta: proyecto, referencia, importes solicitados y concedidos, y su estado (solicitado, concedido, justificado…).
3. Aliméntalo por el camino
Este es el corazón del recorrido, y la regla es una:
La justificación no se improvisa el último día. El expediente va recogiendo gastos, ingresos y actividades desde el primer euro; si lo alimentas por el camino, justificar es exportar, no reconstruir.
- Gastos: se vinculan desde tus facturas recibidas ya contabilizadas — eliges factura y cuánto de ella imputas a este expediente. Una factura puede repartirse entre expedientes, pero nunca imputarse dos veces de más.
- Ingresos: la propia subvención y el resto de financiación de la actividad (aportaciones, taquilla), que muchas convocatorias exigen declarar.
- Actividades: qué se hizo, para quién y con qué resultado. Escríbelo cuando pasa, no once meses después.
4. Vigila el plazo
El resumen de expedientes te avisa de cuántos tienen la justificación a menos de 60 días. Ese contador existe para mirarlo cada vez que entres, no para descubrirlo en diciembre.
5. Entregas y requerimientos
Cada entrega a la administración queda registrada: qué se presentó, cuándo y a quién. Si llega un requerimiento («falta el certificado de estar al corriente»), se anota con su motivo — el expediente cuenta la historia completa, también la burocrática.
6. Exporta la justificación
Al final, la exportación reúne lo acumulado: gastos imputados, ingresos y actividades. Si has seguido el recorrido, este paso es el más corto de todos.